Aunque reconocen el trabajo de la administración distrital respecto a la prostitución, sobre todo desde que Gustavo Petro creó la Secretaría de la Mujer, dicen que se debe apuntar al diseño de políticas públicas que aborden a fondo las anal con corrida a una putita joven problemáticas de quienes ejercen la prostitución.
Según se conoció, entre las mujeres había una menor de edad y una embarazada.
A algunas les da miedo figurar, después de lo que pasó la semana pasada.Llevaba un sobre de manila en la mano.Me rechazaron, me dijeron que no tenía experiencia, así que me vine a parar aquí, a la Mariposa, porque no puedo llegar a mi casa con las manos vacías, les contó a sus colegas.Recordaban lo que pasó el miércoles pasado, cuando un camión de la Policía se parqueó en la plaza de la Mariposa, alrededor de las 4:00 de la tarde, y decenas de agentes rodearon a las trabajadoras sexuales.Adentro iban los papeles que había llevado en la mañana a una entrevista de trabajo en una empresa de aseo.El hecho prendió las alarmas entre las trabajadoras sexuales y los grupos que defienden sus derechos, pues el operativo en la Mariposa sería el indicio de los términos de la relación que tendrá esta población con las autoridades durante la alcaldía de Enrique Peñalosa.Las condujeron a la UPJ de Puente Aranda, donde algunas estuvieron recluidas hasta las 10:00 de la noche.Sin embargo, ninguna hacía parte del grupo que adelantaba un plantón de rechazo a los operativos contra quienes ejercen la prostitución y, especialmente, a la violencia policial.Juntas, no había manera de que el tema de conversación fuera otro.Esa era una de las metas de la alcaldía pasada, pero no se concretó.El plantón seguía su curso y los curiosos, casi todos hombres, rodeaban a los manifestantes para preguntar por el motivo del alboroto y de paso leer las consignas de los carteles.
Para Edward Hernández, uno de los organizadores del plantón, a las trabajadoras sexuales de la Mariposa se les violó su derecho a la libre movilidad, pues no ejercen la prostitución en el espacio público, sino en las habitaciones que se alquilan en los edificios alrededor.
De hecho, el episodio de la semana pasada se dio un día después de la cumbre de seguridad en la que participaron el presidente Juan Manuel Santos y el alcalde Peñalosa, quien anunció que una de sus directrices para mejorar la seguridad en la capital.

Mientras una docena de mujeres y un hombre la mayoría de los cuales han trabajado con esa población durante años sostenían carteles y rosas rojas, las protagonistas de la discordia preferían guardar la distancia.
Sin embargo, los reclamos de las organizaciones van mucho más allá.


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